lunes, 17 de febrero de 2014

YURIYIRINAKA, PUENTES ENTRE DIMENSIONES

Ha llegado a mi a través de mi amiga Carmen, del blog Rema Mar Adentro esta maravilla de texto que quisiera compartir con vosotr@s . 

El original se encuentra en la página de Facebook de Comunidad Sariri, otra joyita que acabo de descubrir gracias a mi amiga.

Espero que os guste tanto como a mí .

¡ Féliz día !

YURIYIRINAKA, PUENTES ENTRE DIMENSIONES 



Imagen tomada de la página de Comunidad Sariri

Entre los yatiris (sabios), una de las especialidades para las cuales se preparan es para ser yuriyiris, es decir, para recibir a los seres que están viniendo, que están naciendo. Lo más común es que sean mujeres y también se las conoce como “parteras”. Pero la yuriyiri no solamente está preparada para recibir seres, también para despacharlos de este mundo; pues nacer o morir desde la cosmovisión ancestral y en particular desde la cosmovisión andina, es lo mismo. Yuriña (nacer) y jiwaña (morir), son lo mismo, sólo depende qué lado se ven, porque aquí se prepara para recibir al que viene y se despacha al que se va, para que nazca en otro lado. En este viaje entre dimensiones hay un nacer y un renacer permanentes, un cambio nada más, un viaje sagrado.

Muchas cosas saben las yuriyiris, pues su labor no comienza ni termina solamente en el momento del parto. Son muchos aspectos que se deben cuidar durante la gestación y hasta antes de la concepción. De hecho la yuriyiri es capaz de anticiparse al embarazo y anunciarles a quienes van a ser padres, tres meses antes, seis o hasta nueve meses antes, pues ellas comprenden algunas señales que la vida da. En la cosmovisión andina, se sabe que tanto para el embarazo, o para la muerte, se presentan señales nueve meses antes. Algunas personas son capaces de recibir esas señales, especialmente las yuriyiris.

Durante la gestación la yuriyiri va a acompañar a la gestante con consejos y con ceremonias permanentemente, pues esos nueve meses son de vital importancia no sólo para el nacimiento, sino también para la formación tanto física, como mental y emocional del bebé.

En el caso de un embarazo, con sólo tocar el pulso, la yuriyiri puede determinar muchas cosas; no sólo el ritmo del corazón de la madre, sino también el ritmo de muchos órganos. Conocer antecedentes acerca del nacimiento de la madre es un dato muy útil, ya que si bien cada parto es muy particular, existen tendencias que arrastran las hijas de las madres. Así la yuriyiri sabrá qué mates debe preparar pues no siempre será el mismo, variará según los papás, según el momento y según la necesidad.

Durante el parto la madre no debe recostarse. Uno de los primeros principios que aprendemos es “Pachamaman wawapatanwa” (somos hijos de la Madre Tierra). El primer contacto es con la Madre Tierra y una de las primeras leyes de la Madre Tierra, es la Ley de la Gravedad, por lo tanto la forma horizontal de dar a luz no ayuda en absoluto. En el mundo andino se coloca el lip’ichi o janq’u lip’ichi (cuero o cuero blanco) y de cuclillas, de pie o de rodillas, se empieza un canto, es un encuentro profundo de la vida; cielo y tierra se abren, realidad visible e invisible se unen, es un momento mágico. La forma de cortar el cordón umbilical también es importante; no se lo debe cortar de inmediato, hay que esperar a que éste se ponga blanco para que la sangre y la termine de pasar de la placenta al bebé. Se debe cuidar también quienes van a ser las primeras personas a las que va a mirar el bebé; es vital que se conecte con papá y mamá, pues los ojos son los más grandes conectores. En ese momento se materializan los lazos de amor más profundos. Cuando nace un bebé se reconstituye eso que llamamos amor, porque hasta entonces sólo lo conocemos en términos conceptuales. 


La placenta va a ser entregada a la Madre Tierra en un tari especial, preparado con anterioridad. Hasta los tres meses, la mamá o el papá o la yuriyiri, van a escoger un lugar; sea la casa o un lugar sagrado (waca), para enterrar la placenta. Allí va a estar la fuente de conexión que va a llamar permanentemente a la persona; allí puede reconstituirse, desde allí puede recuperar su Ch’ama (fuerza externa), su Kama (fuerza interna), su Ajayu (espíritu, energía). Según nuestra cosmovisión, los aspectos más determinantes se estructuran antes del embarazo, durante el embarazo y nueve meses después del nacimiento. El abuelo dice: “hasta los nueve meses después del nacimiento, todo ya está completo (phuqhatawa)”.

Así como en la Edad Media se persiguió en Europa a las llamadas “brujas”, desde 1532 en nuestro continente también se inició un proceso de persecución que hasta hoy no ha terminado del todo, a quienes denominaron “Laikas” (brujos). Por eso no se han reconstituido en nuestro medio todavía aspectos importantes para recibir al nuevo ser. Pero antes de reconstituir las formas de hacer nacer, tenemos que reconstituirnos primero nosotros como papás, como mamás, como abuelos, como abuelas, como comunidad. Esto, es parte de alcanzar nuevamente el sumaqamaña (vivir bien).

Por Fernando Huanacuni Mamani, es aymara. Miembro de la Comunidad Sariri.

domingo, 2 de febrero de 2014

Imbolc ( en el vientre de la madre )






Imbolc , festividad de origen celta y cuyo nombre significa en el vientre de la madre, hace referencia a la "semilla" que se plantó en invierno y que ahora comienza a crecer. También a los alumbramientos de las ovejas y la posterior lactancia de los corderos que se produce justo en esta época, porque el buen tiempo se acerca y las crías ya podrán sobrevivir. El invierno celta era muy crudo y es por eso que acontecimientos como el nacimiento de los animales, el canto de los pájaros o el alargamiento de las horas de luz eran dignos de celebrar.

Los celtas dedicaban este día a la Diosa Brighid, la diosa-madre, diosa de las artes y oficios, la magia y la medicina. Representa el potencial de todas las mujeres porque ella es la llama eterna que arde en el corazón y el corazón de cada mujer. El nombre de la diosa significa flecha ardiente , la cual tiene muchos atributos. Es la llama de la inspiración poética, de la curación y el fuego de la divina llama eterna. Brigit también es la Divinidad del parto y de la lactancia, de los hijos y la maternidad (como muestra su amor por su vástago Ruadán), y sus animales sagrados eran, entre otros, las vacas y las ovejas que tan buena leche daban a las comunidades celtas de aquella época. Los cisnes y las serpientes también tenían un vínculo con esta Divinidad .Es también la pastora que vela por su rebaño y preside la cuna del recién nacido. Las mujeres celtas colocaban la llamada cruz de Brighid en la cuna de sus hijos, invocando a la diosa para que les protegiese.
Según la tradición wiccana, Imbolc es la época en la que la Diosa se recupera después de haber dado a luz al dios sol en el solsticio de invierno . El Dios va conviertiénose en un joven fuerte y su poder va sintiéndose sobre la tierra . El sol que comenzó a despertar timidamente en yule, va tomando cada vez más fuerza, los días se alargan, las temperaturas son más suaves y flora y fauna vuelven a la vida tras el frío invierno.

Imbolc corresponde al despertar de la naturaleza, a la celebración de la luz y la fertilidad ( la Diosa madre vuelve a estar preparada para ser fecundada en Beltane ) . Es tiempo de plantar semillas en el vientre de la tierra, de cuidarlas y verlas crecer.


Podéis leer más sobre esta festividad en mi blog personal: Aprendiendo de Adrián y Gael 


jueves, 30 de enero de 2014

La paz en el mundo empieza en el vientre de la madre

Con motivo de la celebración hoy del Día de la Paz , he recordado esta entrevista a Evania Reichert. Ya tiene unos años  pero me sigue encantando y me parece muy propia para este día. 

Espero que os guste: 








Abrazos, 

Jasmin






martes, 14 de enero de 2014

Parto, Lactancia y Crianza: Infórmate para poder decidir ( Rosana Gadea )

Hace unos meses, mi amiga Rosana Gadea participó en el TEDX  de Valencia con esta interesante charla. Me ha gustado mucho por que , además de ser muy clara en su exposición, coincido plenamente con todo lo que dice.  

Os dejo aquí el video para que la disfrutéis 

Curiosa, inquieta e inconformista, rasgos marcados en su carácter, le han permitido desarrollar una importante cualidad: el continuo cuestionamiento del mundo que nos rodea. 

Tras el nacimiento de su primera hija, empezó a encontrar incoherencias entre el sentir, la información disponible y la realidad de la atención a la infancia desde el ámbito social y sanitario en nuestro país.

Es co-fundadora de dos asociaciones desde donde desarrolla su actividad social. La primera de ellas, relacionada con la crianza de niños y bebés, en el blog "de mare a mare". Y la segunda, especializada en aspectos educativos y de socialización de niños mayores de 3 años: La Serrada.



jueves, 9 de enero de 2014

El continuum de la violencia ( Laura Gutman )

Laura Gutman nos explica en este texto cómo influyen nuestras carencias emocionales en cómo vivimos y sentimos la maternidad 




Nace un niño. Supongamos que somos una madre amorosa con intenciones de cuidarlo, protegerlo y amamantarlo. Rápidamente el niño deseará algo diferente a lo que una misma desea. Querrá succionar el pecho materno cuando ya no estamos disponibles. Llorará cuando consideremos que lo hemos acunado suficientemente. Gritará con desesperación cuando deseemos conversar plácidamente unos minutos con nuestra mejor amiga. En fin, no necesitamos ninguna situación extrema para darnos cuenta que el niño, aunque muy pequeñito, es un “otro”. Y como tal, irrumpirá en nuestro campo emocional buscando “hacerse un lugar”.

Si provenimos de una vivencia infantil de amparo y cuidados maternantes, no sucederá nada. No habrá conflicto. Pero si provenimos de historias de desamparo en mayor o menor grado....inmediatamente -e inconscientemente- se declarará la guerra. Las madres -intelectualmente disponibles pero emocionalmente necesitadas- buscaremos alianzas. Alguien que nos dé la razón y que nos asegure que la actitud del niño es incorrecta. Eso es fácil de encontrar.

Desde el punto de vista del adulto, tendremos argumentos suficientes para tener razón. En cambio desde la realidad del niño pequeño y dependiente de los cuidados maternos, sentirá impotencia, desesperación, furia y dolor.


Así nace la violencia en el mundo: partiendo de cada relación íntima entre las madres infantiles y necesitadas y nuestros hijos pequeñisimos y necesitados. Así nacen las guerras cotidianas. Y así se perpetúan luego en mayor escala.


¿Cómo generamos las guerras cotidianas? Es fácil. En principio, no dando crédito a aquello que le acontece al niño. Interpretando a nuestro antojo y tildando de “caprichosa” cualquier necesidad genuina. Punto final. Hemos ganado una batalla. Nunca nos enteraremos qué necesitó nuestro hijo.

Lo más lamentable para el niño pequeño, es que tiene necesidades viscerales que no comprende y que los adultos no averiguamos ni traducimos. Por lo tanto, el mismo niño no las comprende dentro de sí. Sólo siente vacío, hambre, soledad o miedo. Luego -en este ambiente de hostilidad- organizará diferentes sistemas para defenderse, que serán sus mecanismos de supervivencia emocional. A medida que crezca, se convertirá en un adulto parecido a todos nosotros: necesitado, 
hambriento, temeroso, vengativo o reactivo. Por eso, si nos interesa disminuir la violencia en el mundo, comencemos por averiguar cuánto hemos sido desamparados durante nuestra infancia, qué hemos hecho para sobrevivir y cómo podemos cortar hoy las cadenas de venganza emocional, para que las nuevas generaciones crezcan en el amparo y el amor.


Laura Gutman

lunes, 6 de enero de 2014

Michel Odent: El Parto es amor y no admite instrumental ni medicinas

Fuente: La Provincia ( Diario de Las Palmas )

Michel Odent: El Parto es amor y no admite instrumental ni medicinas


El médico galo cree que debe mantenerse el bebé más tiempo con el cordón umbilical para erradicar el tétanos neonatal, patología que puede resultar mortal
Eva De León 08.11.2013 | 02:10




El obstetra Michel Odent presente en las jornadas El Nacimiento y la Salud Perinatal. | sabrina ceballos
Michel Odent tiene muy claro que "el parto es amor y lo ideal es dejar que madre e hijo disfruten de este sentimiento desde el primer momento, sin intervención alguna de instrumental ni medicinas". Este obstetra francés es un reputado y reconocido experto en la defensa del parto natural, alejando este proceso de la artificialidad que supone hacerlo en el interior de un quirófano clínico.

Este doctor en medicina de origen francés explica sus teorías del parto natural en el marco de las I Jornada Nacimiento y Salud Perinatal en el contexto científico de 2013, que lleva a cabo la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria desde ayer en la Facultad de Ciencias de la Salud.

El amor, según el doctor, es la emoción que mueve a muchas personas para traer niños al mundo, afirma desde el primer momento. Por ello, hay que hacer que los mismos se encuentren con él nada más nacer. Y no hay nada "menos amoroso que el interior de un quirófano, higiénico sí, pero la actitud es de rapidez, seriedad, nada que ver con un ambiente ideado por una madre en el que da a luz un hijo con dolor, sí pero también con mucho sentimiento".

Odent destaca un dato del proceso del parto, sobre a la importancia del cordón umbilical. No está de acuerdo con la actual prisa que hay en muchos hospitales e incluso por parte de muchas comadronas, de cortar este enlace entre la madre y el niño. "Hay que esperar para cortar el cordón, en el interior del mismo se acumula una sangre que puede ser vital para la salud del menor. Son 40 milímetros de fluido en el que se acumulan células madre, nutrientes, y múltiples sustancias beneficiosas para el futuro desarrollo del niño".

La rapidez en este proceso está provocando algunos casos de tétanos neonatal', enfermedad que puede producir el fallecimiento del recién nacido. Michel Odent afirma que "si se mantiene el cordón más tiempo, puede erradicarse para siempre esta patología. Existe la vacuna que se le suministra a la madre durante el embarazo para controlar este riesgo, pero científicamente se ha demostrado que se desconocen los efectos secundarios que ésta vacunación puede acarrearle al bebé en el futuro".

A raíz de esta cuestión, el médico explica lo que se conoce como el nacimiento Lotus, la práctica de dejar el cordón sin cortar, dejando el bebé unido a la placenta hasta que se desprenda de manera natural, que se realiza en algunos puntos de Australia. Y que Odent conoce aunque considera que puede ser algo extremo, aunque sí beneficioso para el bebé, en su justa medida.

Odent explica que dentro del ambiente hospitalario los profesionales defienden lo que él denomina "paradigma de ayudar", que se impone sobre los deseos de la madre. Sin embargo, el obstetra francés aboga por "el paradigma de proteger" a la madre y al bebé de interferencias ajenas a la interrelación que ambos crean desde que se inicia el parto. Un proceso de amor pleno entre ambos seres y que culmina en el momento que el recién nacido reposa sobre el vientre de la mamá.

Sus claves son "proteger y observar". Las mujeres llevan siglos dando a luz en lugares inhóspitos, remotos sin que hayan sufrido daño alguno, y se ha perdido la naturalidad del proceso de parir. Por ello, este defensor del parto natural aboga por retomar el hábito de "sentarnos en un rincón y dejar que todo siga su curso, y sólo intervenir si fuese necesario. Lo que en muchas ocasiones no lo es".

Rememora una anécdota durante un parto en el Reino Unido, en el que le pidieron que acudiera al domicilio de una pareja que iba a dar a luz, "estuve todo el tiempo sentado en un rincón mirando, sin hacer nada. La comadrona y la madre hicieron todo el trabajo, yo sólo me limité a estar allí".

El obstetra dice que "desde que la ciencia ha desembocado en la toma de conciencia ecológica, muchos se preguntan qué podemos hacer para dejar de destruir el planeta. Unos han puesto todas sus esperanzas en la tecnología, otros confían en el humanismo ecológico. Yo sostengo que lo prioritario debería ser la génesis de un ser diferente, de un ser humano ecológico, con una actitud positiva hacia la vida."

Este médico experto en nacimientos destaca que "no hay que perturbar la fisiología, y hay que dejar que todo se desarrolle según el curso natural de la vida, si es preciso hacer que intervenga la medicina se utiliza. Más que hablar de humanizar me gusta emplear la palabra 'mamiferizar'. Somos mamíferos y de esta manera se naturaliza el parto. Más que controlarlo hay que guiar a las gestantes hacia la conclusión de un fin, que es traer un niño al mundo".

La idea del parto natural se relanza después que Ina May Gaski, matrona de Estados Unidos, fundara The Farm en 1971, un centro donde han nacido unos 3.000 bebés, todos acompañados de parteras especializadas, con mínima intervención y cuyas cifras de mortalidad son muy bajas, si se las relaciona con otros centros con más medios.

viernes, 3 de enero de 2014

Ser Doula....



Ser Doula es emprender un viaje en el que por el camino encuentras a otras viajeras que son madres y con ellas continúas viajando.

El rol de la doula es un modo de “ser” no de “hacer”. La doula es una aprendiz permanente de la vida que explora e investiga, es guía y amiga. La doula está en continuo crecimiento personal y le caracteriza su grandeza humana, sin la cual no le sería posible acompañar a otras mujeres en su aventura vital como madres.  

Ser doula implica una gran capacidad de introspección, una profunda conciencia personal y largos momentos de reflexión.

(Traducido del original en inglés escrito por Pam Adams)
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